martes, 28 de febrero de 2012
DISCÚLPAME
Hoy perdimos una maravillosa persona, pero allá arriba han ganado un ángel.
Discúlpame por no quererte un poco más, discúlpame por no acercarme cuando tuve la oportunidad, por no estar a tu lado cuando las cosas andaban mal, por no brindarte las palabras adecuadas, por dejar que el tiempo y la distancia se convirtieran en un impedimento para hablar, para vernos. Discúlpame por dejar que los malos entendidos se entrometieran en nuestras vidas, por no abrazarte y llenarte de besos cuando pude hacerlo, por no dejar ser a tu locura mi locura.
Hoy es demasiado tarde, hoy me dieron la noticia de que habías partido, y hoy, hoy me siento culpable.
Quiero creer que estás en un mejor lugar, en donde unirás tu camino a ella, ella que siempre te hizo falta, esa persona que a pesar de todos los problemas siempre estuvo a tu lado y te dio cobijo, también me gustaría creer que ya estabas cansada de lo que pasaba, de que nadie te entendiera, y sé que tal vez yo tampoco hubiera podido entenderte, pero lo hubiera intentado, no hubiera permitido que te lastimaran.
Sé que ahora te sientes mejor, sin sufrimientos, sin penas que te acomplejen, hoy comienzas a andar por un nuevo camino, del que algún día yo seré parte también, y tal vez sólo entonces nos volvamos a encontrar y las cosas puedan ser distintas...
Siento en el alma una pena muy grande, por no estar contigo, por no haberme dado el tiempo de por lo menos platicarte que había pasado con mi vida estos últimos diez años, por no escucharte decir lo que ocurría contigo, lo que sentías, lo que querías. Siempre estarás en mi corazón, y hoy sólo queda decir: por favor discúlpame.
martes, 21 de febrero de 2012
SI TAN SOLO FUERA UN MUNDO MEJOR
Un mundo en donde las cosas fueran distintas…
Era una noche templada, la temperatura bajaba por cada paso que daba, había salido a caminar, a pensar, cuando de pronto me percaté de que a un costado mío se
encontraba una señora de edad ya avanzada y un pequeño de a lo mucho 6 años,
ambos gritando con poca voz: -Tamales, tamales de fresa, de mole, ¿no quiere
tamales?. Pasaban personas de frente a ellos y no les hacían caso, parecía que
trataban de evitar cualquier tipo de contacto visual con ellos. La señora y el
niño siguieron caminando, y yo a su lado mirándolos, aunque ya había escuchado
de que sabor los vendía les pregunté: ¿de qué son? A lo que la señora
amablemente respondió: de fresa y de mole, le dije: -déme tres. (Aún sabiendo
que ya habíamos cenado en mi casa). La señora de nueva cuenta respondió: claro
que sí, cuestan $12, permítame, se
agachó y sacó de un botecito los tamales, los colocó en una bolsa y me los
entregó; le pagué con un billete de $50, y le dijo al niño: dale su cambio a la
señorita hijo. En lo que el niño contaba el cambio, la señora se dirigió a mí
diciendo: es que él es el de las cuentas, yo no sabría cuanto cambio darle.
El
niño me dio el cambio que me correspondía, y la señora antes de que yo me
retirara le dijo: dile GRACIAS a la señorita hijo, siempre di “gracias”, a lo
que el niño con un sonrisa en su rostro me miró y me dijo: GRACIAS. Les agradecí, y me retiré caminando, no pude evitar pensar
lo educada que había sido esa señora conmigo, y como le transfería tan buenos
modales a su hijo pequeño.
A veces nos quejamos por cosas tan absurdas, nos encanta
despilfarrar el dinero por doquier, y no digo que esté mal, sino que creo que debemos darnos un
tiempo para pensar y reflexionar que es lo verdaderamente importante, porque mientras
que nosotros la gozamos, otras personas buscan el pan de cada día, para
alimentar a sus familias. Tal vez a algunos no les lleguen estas palabras,
quizá a algunos otros sí, pero en lo que a mí respecta, esta experiencia me ha
dejado una lección de vida,, y es que qué lástima que no sepamos aprovechar lo
que tenemos, y que nos quejemos por que queremos más, lo material viene y se
va, los valores se quedan.
domingo, 19 de febrero de 2012
Vivamos
Hoy entiendo que no hay distancias entre tú y yo, que los silencios incómodos han desaparecido, que ya no hay frases incompletas, que podemos hablar de cualquier cosa sin interrumpirnos, podemos escucharnos, bromear sin enojarnos. Podemos ser nosotros mismos cuando estamos solos. Podemos mirarnos sin abrir los ojos, besarnos sin tocarnos los labios, soñar despiertos hasta el amanecer.
Sé que con una mirada podemos decirnos tantas cosas, y con un par de palabras no dar a entender nada… pero, ¿sabes? Eso me gusta mucho, me gusta que no todo sea perfecto, me gusta la imperfección que existe entre nosotros, que no en todo estemos de acuerdo y que a pesar de eso logremos entendernos. Me encanta guardar los momentos que pasamos juntos en mi memoria, las palabras chuscas que sin querer salen de nuestras bocas, los errores que llegamos a cometer y que tratamos de solucionar, todo me gusta recordar.
A veces me gusta pensar que sólo somos tú y yo, que no existe nadie más, que sólo somos nosotros dos contra el mundo, sin etiquetas, sin mentiras, sin tristezas, sin soledad… y pensar que tal vez algún día pienses igual. Mientras tanto vivamos plenamente, sin prometernos un mañana, sin recordar el pasado, simplemente vivamos el presente…
Sé que con una mirada podemos decirnos tantas cosas, y con un par de palabras no dar a entender nada… pero, ¿sabes? Eso me gusta mucho, me gusta que no todo sea perfecto, me gusta la imperfección que existe entre nosotros, que no en todo estemos de acuerdo y que a pesar de eso logremos entendernos. Me encanta guardar los momentos que pasamos juntos en mi memoria, las palabras chuscas que sin querer salen de nuestras bocas, los errores que llegamos a cometer y que tratamos de solucionar, todo me gusta recordar.
A veces me gusta pensar que sólo somos tú y yo, que no existe nadie más, que sólo somos nosotros dos contra el mundo, sin etiquetas, sin mentiras, sin tristezas, sin soledad… y pensar que tal vez algún día pienses igual. Mientras tanto vivamos plenamente, sin prometernos un mañana, sin recordar el pasado, simplemente vivamos el presente…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)